La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció este 14 de enero de 2026 que su administración buscará reanudar el diálogo con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, una vez que éste cumpla su primer aniversario en el segundo mandato, el próximo 20 de enero. La intención, explicó la mandataria, es abrir un espacio político y diplomático más amplio para abordar temas clave de la relación bilateral que han quedado pendientes.
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum indicó que no descarta una reunión presencial, aunque por ahora contempla iniciar el contacto por llamada telefónica debido a la agenda cargada de Trump en estas fechas. “Puede ser, sí, no lo desechamos”, respondió cuando se le preguntó sobre la posibilidad de un encuentro cara a cara.
¿Por qué después del 20 de enero?
La presidenta mexicana explicó que la fecha no es casual: el 20 de enero marca un año desde la llegada de Trump al poder en su segundo mandato, un hito que en Washington está acompañado de actos oficiales y que, en consecuencia, dificulta por ahora un diálogo más extenso. Por ello, su gobierno espera que pasada esa fecha se abran mejores condiciones políticas y de agenda para profundizar en la comunicación bilateral.
Una relación en tensión y con temas pendientes
La intención de diálogo ocurre en un contexto en el que la relación México-Estados Unidos ha registrado tensiones y contradicciones:
- El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), eje de la integración económica norteamericana desde 2020, ha sido objeto de cuestionamientos públicos por parte de Trump, quien llegó a calificarlo como “irrelevante” en recientes declaraciones públicas. Ese posicionamiento ha generado inquietud en la industria exportadora y en círculos políticos mexicanos, que lo consideran fundamental para la competitividad regional.
- Aún así, el gobierno mexicano ha defendido la importancia del T-MEC y ha subrayado la interdependencia económica que sostiene a ambos países.
Estos elementos configuran un escenario donde un diálogo directo entre mandatarios adquiere relevancia estratégica, no solo para asegurar continuidad en las relaciones económicas, sino también para coordinar esfuerzos en seguridad, migración y preparación conjunta hacia eventos de alta visibilidad, como la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Agenda amplia: comercio, seguridad y cooperación
Aunque no se han confirmado fechas ni detalles logísticos, la agenda que Sheinbaum anticipa para esa posible conversación con Trump incluiría:
- Revisión de compromisos en materia comercial, especialmente en torno al T-MEC y las tensiones recientes.
- Coordinación en materia de seguridad fronteriza y combate al crimen transnacional.
- Temas ligados a la cooperación regional y la organización conjunta de eventos internacionales, entre ellos el Mundial 2026, que posiciona a ambos países como protagonistas globales del deporte y del turismo durante gran parte del año.
El gesto diplomático de Sheinbaum sugiere una lectura pragmática: construir puentes de diálogo tras un año complejo y polarizado en la política estadounidense, y hacerlo desde una posición de respeto mutuo que permita avanzar, por lo menos, en puntos de interés común.





