Venezuela en tensión: Trump, Machado y el vacío de poder tras Maduro

La situación política en Venezuela ha entrado en un momento crítico y con repercusiones regionales a raíz de los acontecimientos de las primeras semanas de enero de 2026. El país, sumergido por años bajo la administración de Nicolás Maduro, vive cambios con impacto internacional, mientras que los ojos de Washington observan y se posicionan sobre su futuro político y económico.

El fin del mandato de Maduro y la transición actual

Hasta inicios de este mes, Nicolás Maduro se desempeñaba como presidente de Venezuela, tras una tercera toma de posesión en enero de 2025, cuya legitimidad fue ampliamente cuestionada por la comunidad internacional debido a irregularidades señaladas en las elecciones de 2024.

Sin embargo, el 3 de enero de 2026, el gobierno de Donald Trump ejecutó una operación militar en Caracas que culminó con la captura de Maduro y su esposa, bajo cargos vinculados al narcotráfico y alegatos de corrupción, y su traslado a Estados Unidos.

Tras ese hecho, Venezuela quedó en un limbo institucional: Delcy Rodríguez, quien se desempeñaba como vicepresidenta, fue designada presidenta encargada de manera interna para asegurar la continuidad de las funciones del Estado, con apoyo de sectores del aparato político y militar chavista.

Este proceso ha sido interpretado como parte de una intervención directa de Estados Unidos en la vida política venezolana, justificada por la administración Trump como parte de una estrategia enfocada en combatir el narcotráfico, desmantelar redes criminales y estabilizar la región.

Donald Trump sigue como presidente de Estados Unidos

En el plano internacional, Donald Trump continúa en la Casa Blanca como presidente de los Estados Unidos tras su triunfo en las elecciones de 2024 y el inicio de su segundo mandato. Su administración ha elevado la presión contra el gobierno de Maduro durante años, incluidas sanciones económicas, recompensas por información para su captura y acciones militares en el Caribe relacionadas con buques petroleros.

Desde Washington, Trump ha mostrado una estrategia dual: por un lado, ha cultivado una relación pragmática con Delcy Rodríguez, describiéndola como una interlocutora eficaz en la fase de transición venezolana y anunciando cooperación en temas energéticos y seguridad.

María Corina Machado: oposición, Nobel y una reunión con Trump

En medio de este contexto, María Corina Machado, líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, arribó a Washington D.C. para reunirse con el presidente Trump en la Casa Blanca este 15 de enero de 2026.

El encuentro, descrito por medios como un almuerzo privado, se produce justo después de la captura de Maduro y busca analizar la situación política de Venezuela, las perspectivas de transición democrática y la posible reconstrucción institucional del país.

Machado ha expresado agradecimiento a Trump por la presión ejercida contra el régimen de Maduro y ha insistido en que la oposición venezolana debe jugar un papel central en la transición hacia una democracia plena.

El propio Trump, sin embargo, ha sido cauto. Antes de la reunión incluso declaró que cree que Machado “no tiene el apoyo suficiente dentro del país” para liderar, y ha señalado que las prioridades de su gobierno incluyen estabilizar Venezuela antes de posibles elecciones o transferencias definitivas de poder.

Estrategias y tensiones diplomáticas

La relación entre la administración estadounidense y los distintos actores venezolanos es compleja:

  • Trump mantiene diálogo con Delcy Rodríguez, a quien describió públicamente como una persona con la que se puede trabajar, incluso después de que asumiera el poder de manera interina tras la captura de Maduro.
  • Hacia Machado, Trump ha expresado respeto, pero también reservas sobre su capacidad para llevar adelante el país sin mayor respaldo institucional o militar.
  • El encuentro en la Casa Blanca también es interpretado como un paso hacia la coordinación de una transición política y el papel que la oposición venezolana podría jugar en ese proceso.

Panorama actual y desafíos

Venezuela hoy enfrenta un vacío de poder real entre un gobierno interino que continúa funciones bajo la sombra de la intervención internacional, una oposición que busca legitimidad democrática y un Estados Unidos que articula estrategias políticas, energéticas y de seguridad para la región.

La reunión entre Trump y Machado puede ser vista como un punto político y simbólico en este camino: un intento de Washington por incluir a la oposición en el proceso de reconstrucción, al tiempo que mantiene un enfoque pragmático con quienes detentan el control institucional en el corto plazo.

Las tensiones diplomáticas y la incertidumbre sobre cómo y cuándo se realizarían nuevas elecciones en Venezuela —y bajo qué condiciones— siguen siendo uno de los principales factores que definirán el futuro político del país sudamericano.

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