Hay obras que no se ven pero que se sienten cuando llega la temporada de lluvias. El desazolve del Periférico Norte es exactamente eso: un trabajo silencioso, nocturno, técnico, y que este año está marcando una diferencia real para millones de personas que transitan diariamente una de las vías más importantes del Valle de México. Armando la Neta te cuenta cómo va.
Un operativo que no para, aunque tú duermas
Mientras la zona metropolitana descansa, 35 elementos del Grupo Tláloc de la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM) trabajan. Cada noche. Con maquinaria pesada —equipos hidroneumáticos tipo vactor, camiones cisterna y camiones de volteo— se meten a limpiar pozos de visita, bocas de tormenta y rejillas del sistema de drenaje que corre a lo largo del Periférico Norte y la Autopista México-Querétaro, en ambas direcciones.
El resultado hasta ahora es contundente: más de 1,900 metros cúbicos de lodo y basura extraídos. Para que se entienda la magnitud: eso equivale a llenar 45 albercas domésticas. Y van más del 60% de avance.
La decisión de operar en jornadas nocturnas no es menor. Es una señal de que hay planificación real detrás del operativo: se hace el trabajo sin sacrificar la movilidad de miles de personas que dependen de esa vía cada día.
Coordinación que funciona
Uno de los aspectos más destacables de este operativo es que no ocurre en un solo municipio ni bajo una sola autoridad. La CAEM coordina acciones con Atizapán de Zaragoza, Naucalpan, Tlalnepantla y Cuautitlán Izcalli de manera simultánea. Lograr que cuatro administraciones municipales trabajen en sincronía con el gobierno estatal es, en la práctica política del Estado de México, un logro que merece subrayarse.
Más que un caño limpio: una transformación vial completa
El desazolve es solo una pieza de un proyecto más ambicioso. La reconstrucción integral del Periférico Norte —que incluye repavimentación, balizaje, colocación de luminarias y poda— ya lleva un avance del 80%. Es decir, no solo se está limpiando por dentro la infraestructura hidráulica, sino que la vía en su conjunto está siendo renovada de forma visible y tangible.
Todo esto se inscribe en la estrategia «2026, Año de las Obras en EdoMéx», el eje de acción del gobierno de Delfina Gómez Álvarez, que apuesta por dejar obra física como sello de su administración.
La Neta del asunto
Lo que está pasando en el Periférico Norte es un ejemplo de cómo debe funcionar la gestión pública: diagnóstico claro, recursos aplicados, coordinación entre niveles de gobierno y ejecución con impacto directo en la vida de la gente. Reducir el riesgo de inundaciones en una de las arterias más transitadas del país no es un capricho político, es una necesidad real que afecta a cientos de miles de familias del norte del Estado de México.
Cuando lleguen las lluvias este año, el drenaje del Periférico Norte estará en mejores condiciones que en mucho tiempo. Y eso, sin importar el color político, es una buena noticia que vale la pena contar. Eso también es Armar la Neta.





