La aprobación del financiamiento público para partidos políticos de la Ciudad de México en 2026 —por parte del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM)— confirma lo que muchos especialistas políticos ya venían advirtiendo: las fuerzas políticas dominantes en la capital no solo compiten en urnas, sino también en recursos públicos.
En un ejercicio que parece extraído de una batalla política más que de una simple distribución presupuestal, tanto Morena como el Partido Acción Nacional (PAN) se consolidan como los principales “ganadores” financieros del ejercicio fiscal de este año. En conjunto, estas dos fuerzas captan casi la mitad de los 587 millones 712 mil 191 pesos aprobados para actividades ordinarias partidistas, convirtiéndose en protagonistas no solo de la política local, sino del uso y destino del dinero público en la capital.
El reparto: cifras que hablan de poder
El desglose aprobado por el IECM revela una asignación que no es azarosa, sino el resultado concreto de cómo se estructura políticamente la Ciudad de México:
- Morena encabeza la lista con 143.6 millones de pesos, una cifra que lo coloca como el principal receptor de recursos para sus actividades ordinarias.
- PAN le sigue de cerca con 132.8 millones de pesos, reafirmando su presencia política en la capital, a pesar de no contar con el mismo número de espacios de gobierno que Morena.
- El resto de la distribución corresponde al PVEM, Movimiento Ciudadano, PRI, PT y PRD-CDMX, con montos que oscilan entre 76 y 40 millones de pesos cada uno.
Estas cifras ilustran, en términos concretos, cómo el financiamiento público vigente tiende a concentrarse en los partidos con mayor incidencia electoral y representación local —una realidad que tiene implicaciones tanto en la gestión pública como en la competencia política hacia las elecciones de 2027.
¿Qué hay detrás de estos recursos? Más que dinero, es influencia
Aunque 2026 no es un año electoral formal, el financiamiento que reciben los partidos no se ejecuta en un vacío político. Por el contrario, este dinero tiene una función estratégica:
- Estructura partidista: Más recursos permite fortalecer la operación diaria del partido, desde la gestión de oficinas hasta la logística de organización interna.
- Visibilidad pública: Con más fondos, los partidos pueden consolidar campañas de comunicación y presencia en espacios comunitarios, incluso fuera de años electorales.
- Preparación para 2027: Los recursos de 2026 se usarán en gran medida para consolidar estructuras y mensajes con miras a los comicios intermedios del próximo año, donde se renovarán alcaldías y diputaciones en la capital.
Este fenómeno no es exclusivo de la Ciudad de México. En entidades como Guanajuato, datos del financiamiento para 2026 muestran tendencias similares: PAN y Morena concentran más del 60% de los recursos públicos asignados a partidos, de acuerdo con organismos electorales estatales.
Candados y objetivos: ¿qué obliga la ley?
Al mismo tiempo, el IECM ha recordado que estos recursos no pueden ser utilizados sin restricciones. Las leyes electorales imponen etiquetas mínimas obligatorias, entre las cuales destacan:
- 5% del financiamiento para el desarrollo de liderazgos femeninos.
- 3% destinado a la capacitación de liderazgos juveniles.
- 2% para estudios e investigación.
Estas obligaciones forman parte de un intento del árbitro electoral por fomentar la representación y desarrollo interno dentro de los partidos, aunque también han sido objeto de debate: ¿son suficientes para garantizar que el dinero público no se traduzca en simples gastos de burocracia partidista y, en cambio, promuevan doctrina, formación y vinculación con la sociedad?
Conclusión: presupuesto, política y anticipación electoral
La concentración de recursos en Morena y PAN no es sólo una cifra para contadores y expertos fiscales: es un síntoma político. Revela cómo las dos fuerzas políticas con más presencia en la capital aseguran influencia institucional más allá de la gestión gubernamental directa. El financiamiento público aprobado para 2026 podría convertirse en una herramienta clave de posicionamiento hacia la próxima contienda electoral, perfilando ya las narrativas y capacidades organizativas de cada partido para el año venidero.
Análisis: ¿Qué efectos tendrá la concentración de recursos en Morena y PAN para las elecciones 2027 en la CDMX?
La asignación de casi 300 millones de pesos a Morena y al PAN dentro del presupuesto de prerrogativas de la Ciudad de México para 2026 —casi la mitad del total— no es un dato técnico aislado: tiene consecuencias reales para el equilibrio político de la capital y para la competencia electoral que se avecina en 2027.
1. Fortalecimiento de estructuras partidistas en tiempos no electorales
Aunque 2026 no es formalmente un año de elección, el financiamiento público que reciben los partidos no se queda guardado. Por el contrario, estos recursos suelen dirigirse a:
- Operación permanente y crecimiento de estructuras territoriales partidistas. Más dinero permite mantener oficinas, liderazgos locales y coordinación de base.
- Comunicación y percepción pública. Con recursos públicos también se financian actividades de comunicación que aumentan visibilidad del partido en las comunidades.
Esto les da a Morena y al PAN una ventaja operativa significativa antes de que inicie formalmente el proceso electoral de 2027.
2. Influencia en preferencias ciudadanas y posicionamiento electoral
Las primeras proyecciones disponibles sobre las elecciones de 2027 en la CDMX ya sugieren que:
- Morena parte como favorito en la mayoría de alcaldías, con sondeos que le otorgan ventaja significativa en al menos 10 de las 16 demarcaciones.
- El PAN mantiene bastiones consolidados como Miguel Hidalgo y Benito Juárez, aunque corre el riesgo de perder otras alcaldías que actualmente gobierna.
Estos escenarios colocan a ambos partidos en posiciones competitivas, lo que incrementa el valor estratégico del financiamiento de 2026 para mantener o aumentar esas preferencias —especialmente desde una perspectiva de gestión, presencia territorial y comunicación política.
3. Impacto del financiamiento como herramienta de consolidación
La asignación superior de recursos a Morena y al PAN puede conducir a varios efectos directos en la arena política local:
- Capacidad para estructurar agendas temáticas que conecten con la ciudadanía en temas clave (seguridad, servicios, obra pública), anticipando narrativas que podrían capitalizar electoralmente.
- Retención de liderazgos y cuadros clave que dependen de financiamiento para sostener actividades continuas y presencia en el territorio.
- Resiliencia frente a críticas o eventos adversos durante 2026, ya que los partidos con más recursos tienen más margen para responder políticamente.
En contraste, partidos con menores prerrogativas pueden ver reducida su capacidad operativa para competir de forma eficaz en 2027.
4. Un contexto competitivo y polarizado
El financiamiento de los partidos no opera en vacío. El Paquete Económico 2026 en la CDMX —aprobado en medio de tensiones entre legisladores — muestra que el escenario político local ya está marcado por confrontaciones entre oposición y oficialismo incluso en temas presupuestales.
Además, en la política nacional se observa un patrón similar: a nivel federal, Morena y el PAN encabezan los recursos asignados a los partidos, reflejo de cómo el sistema político sigue concentrando capacidades en los dos actores principales.
5. Consecuencias prácticas rumbo a 2027
a. Movilización y presencia territorial
Con más recursos, los partidos pueden:
- Consolidar equipos operativos en colonias y demarcaciones clave.
- Desarrollar iniciativas sociales y comunitarias que, aunque orientadas a funciones partidistas, repercuten en cómo los ciudadanos perciben su utilidad y cercanía política.
Esto es crucial en una ciudad como la CDMX, donde el voto y la percepción pública tienden a ser sensibles a la experiencia cotidiana con servicios, seguridad y gestión municipal.
b. Ventaja simbólica y narrativa
El acceso a recursos genera una narrativa de liderazgo y capacidad de gestión. Para 2027, tanto Morena como PAN podrían tratar de traducir su protagonismo presupuestal en narrativa política, reforzando mensajes de eficacia o de oposición responsable —según su posición frente al gobierno local.
Conclusión: Un adelanto de las contiendas de 2027
La concentración de recursos en Morena y en el PAN dentro del presupuesto 2026 de la CDMX no solo perfila quién administra mejor su operación política hoy, sino quiénes llegan más preparados a la arrancada formal de las campañas de 2027.
Ese adelanto competitivo puede traducirse, al cierre de la contienda, en diferencias significativas en alcaldías clave, representatividad legislativa local y posición frente a alianzas electorales.
En otras palabras, el financiamiento 2026 está actuando como semillero de fuerza política para los comicios de 2027, con efectos que ya se proyectan en las encuestas y que serán más evidentes conforme se acerquen los procesos de registro de candidaturas





