Pemex aclara envíos de petróleo a Cuba y estalla tensión entre México y Trump

Petróleos Mexicanos (Pemex) confirmó este 4 de febrero de 2026 que mantiene un contrato comercial abierto para el envío de petróleo a Cuba, vigente desde 2023 y que el año pasado ascendió a 496 millones de dólares, aunque representa menos del 1 % de la producción total de la empresa estatal.

En una conferencia de prensa, el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, detalló que ese contrato es la base de las exportaciones a Cuba, que se realizan en función de la disponibilidad de crudo y los pedidos del gobierno cubano. El suministro —que incluye crudo y petrolíferos— sí se ha pagado de manera formal por parte de Cuba, indicó el funcionario.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo también ha explicado que parte de los envíos que se hacen bajo este contrato tienen un componente de “ayuda humanitaria”, aunque la mayoría está vinculada a obligaciones comerciales legítimas entre ambos países.


Un contrato que genera fricción con la Casa Blanca

Este anuncio se produce en medio de un contexto de **tensión diplomática con la administración del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha endurecido su política hacia Cuba y ha llegado a afirmar que México debería cesar los envíos de petróleo al país caribeño.

Trump ha firmado órdenes ejecutivas para imponer aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, describiendo esa política como parte de un esfuerzo para presionar al régimen cubano y restringir sus recursos energéticos.

El gobierno mexicano ha respondido que los envíos se realizan bajo contratos comerciales y que la soberanía de México para definir sus relaciones económicas debe ser respetada, además de subrayar que el volumen exportado a Cuba es marginal frente a la producción total.


¿Por qué Trump critica los envíos de petróleo a Cuba?

La postura de Trump no surge en el vacío; responde a una estrategia geopolítica más amplia en torno a Cuba:

  1. Presión sobre el régimen cubano: Trump ha catalogado al gobierno de La Habana como una amenaza política y de seguridad, y considera que cortar o restringir el acceso a recursos energéticos debilita al Estado cubano y limita su capacidad de financiamiento y control interno.
  2. Estrategia regional: En el marco de tensiones crecientes en el Caribe —incluidas acciones recientes contra Venezuela— Trump ha impulsado una política de presión máxima sobre regímenes que considera aliados de Rusia o de grupos que Estados Unidos califica de adversarios.
  3. Tarifas como instrumento: La administración estadounidense ha propuesto aranceles a bienes de países que vendan petróleo a Cuba, buscando desalentar ese comercio sin recurrir a medidas militares o sanciones más directas.

Desde el punto de vista de Washington, restringir el acceso al crudo cubano es una forma de reducir la resiliencia del gobierno cubano frente a crisis económicas internas y de socavar su capacidad operativa en áreas como electricidad, transporte y producción básica, donde el petróleo sigue siendo crítico.


Análisis: ¿qué representa esta disputa para Trump, Estados Unidos y México?

Para Trump y Estados Unidos

  • Presión política internacional: La administración Trump percibe a Cuba como un actor político hostil y quiere reducir su capacidad de operación mediante medidas económicas. El enfoque en el petróleo busca disminuir los recursos que sostienen al régimen.
  • Mensaje geoestratégico: Al amenazar con tarifas a quienes exporten petróleo a Cuba, Trump busca enviar señales a gobiernos que mantengan relaciones económicas con La Habana, posicionándose como líder de una política dura en América Latina.
  • Objetivo de transición política en Cuba: Las políticas energéticas forman parte de una estrategia más amplia para inducir cambio interno en Cuba sin intervención militar directa, a través de presión económica.

📉 Riesgos e impactos para Estados Unidos

  • Crisis humanitaria y regional: Al limitar el acceso al petróleo, Estados Unidos puede contribuir a escasez de energía en Cuba, con consecuencias como cortes de luz, escasez de transporte y crisis social, lo que podría desestabilizar aún más la región —y generar flujos migratorios adicionales—.
  • Reacciones diplomáticas adversas: Países en desarrollo u otros socios podrían ver la política de aranceles como una forma de extraterritorialidad económica, lo que puede tensar relaciones comerciales con Washington.

📍 Para México

  • Soberanía en juego: Al mantener el contrato de Pemex con Cuba, México está afirmando su derecho soberano a definir sus relaciones económicas, aunque esto pueda chocar con las expectativas de Washington.
  • Presión comercial y económica: Si Estados Unidos impone tarifas a productos mexicanos por mantener relaciones petroleras con Cuba, esto podría afectar sectores exportadores y encarecer el comercio bilateral.
  • Diplomacia delicada: México se encuentra en un punto de equilibrio: por un lado, ha defendido sus contratos comerciales legítimos; por otro, busca evitar repercusiones económicas o políticas con el principal socio comercial.

Este equilibrio ha llevado al gobierno mexicano a matizar su postura: seguir cumpliendo contratos comerciales vigentes, enfatizar el carácter humanitario de algunos envíos, y, simultáneamente, buscar vías diplomáticas con Estados Unidos para mitigar posibles sanciones.

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