En la política mexicana el dinero nunca camina solo. Y cuando camina en efectivo, dentro de sobres amarillos, casi siempre deja huella.
Una investigación periodística ha encendido las alarmas en Baja California Sur: recursos públicos del Instituto de Vivienda (INVI) habrían sido utilizados para apuntalar la precampaña presidencial interna de Adán Augusto López Hernández, uno de los perfiles fuertes de Morena durante la contienda interna de 2023.
No hablamos de rumores de café. Hablamos de transferencias bancarias, compras masivas de despensas, triangulación de recursos y entregas en efectivo que hoy están bajo la lupa de la Fiscalía Anticorrupción del estado.
🟡 El método: efectivo, despensas y estructura territorial
La mecánica que describen testimonios y documentos es tan vieja como efectiva:
- Dinero retirado en efectivo y entregado en sobres.
- Transferencias a particulares sin vínculo laboral con el instituto.
- Compra de miles de despensas.
- Distribución estratégica en colonias clave.
Según los señalamientos, el monto observado ronda los 10 millones de pesos, aunque auditorías paralelas detectaron irregularidades que podrían superar los 50 millones en distintas cuentas del organismo.
El objetivo no era institucional. Era político: fortalecer redes territoriales durante la carrera interna de Morena rumbo a la candidatura presidencial.
🏛️ ¿Quiénes aparecen en el mapa?
En el esquema son mencionados ex funcionarios del INVI y operadores cercanos al gobierno estatal encabezado por Víctor Manuel Castro Cosío. Algunos nombres ya han salido públicamente; otros enfrentan audiencias judiciales programadas para las próximas semanas.
Un senador del estado ha negado cualquier responsabilidad directa y sostiene que su participación fue únicamente política, no administrativa. Sin embargo, la investigación sigue abierta y las comparecencias apenas comienzan.
En política, negar no es absolver.
🔎 Lo delicado del asunto
El punto crítico no es solo el presunto desvío. Es el momento.
En 2023 Morena vivía una competencia interna intensa. La estructura territorial era clave. Los recursos —legales o no— definían músculo político.
Si se confirma que dinero público financió promoción interna, el debate no será menor: se trataría de una distorsión en la equidad partidista y de un uso indebido del presupuesto social.
Eso cambia la conversación.
⚖️ Lo que viene
La Fiscalía Anticorrupción de Baja California Sur ya abrió carpeta y fijó audiencias. El proceso apenas inicia, pero políticamente el daño ya existe: instala la narrativa de que la disputa interna no fue tan “orgánica” como se vendió.
Y en un escenario donde Morena busca mantener cohesión rumbo a 2027, cualquier señal de fractura o irregularidad puede convertirse en munición electoral.
🧠 La Neta
En México, el dinero electoral rara vez deja recibo. Pero cuando aparecen testimonios, documentos y fechas, la historia deja de ser especulación.
Hoy la pregunta no es si hubo sobres amarillos.
La pregunta es:
¿quién los llenó, quién los entregó y quién sabía?
Porque en política, lo que parece operación territorial… puede terminar siendo operación judicial.





