67% y subiendo: Delfina Gómez mantiene su aprobación más alta del sexenio — y hay un dato nuevo que no había aparecido antes.
La encuesta de septiembre de FactoMétrica no solo confirma la tendencia — agrega algo que las mediciones anteriores no habían mostrado con tanta claridad: la percepción de transparencia y combate a la corrupción alcanzó su punto más alto en un año. Ese es el dato que merece atención.
La tendencia que ya no puede llamarse casualidad
Mayo: 66.5%. Junio: 66.7%. Julio: 67.2%. Agosto: 66.8%. Septiembre: 67%.
Cinco meses consecutivos por encima del 66% de aprobación ciudadana. Para la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, ese número ya no es un pico — es un piso.
La encuesta de FactoMétrica levantada el 14 de septiembre mediante entrevistas aleatorias a mil habitantes del estado mayores de 18 años confirma que la mandataria llega al tercer año de gobierno con el respaldo ciudadano más sostenido de su administración.
Y hay un dato que esta medición agrega que no estaba con la misma fuerza en las anteriores.
El número nuevo: transparencia en su punto más alto
Las acciones orientadas a la transparencia y el combate a la corrupción alcanzaron en septiembre un 51.4% de valoración positiva. Eso puede sonar a un número moderado — pero el contexto lo hace relevante: es la cifra más alta en los últimos doce meses en ese rubro, superando el 48.4% que se registraba hace un año.
Tres puntos de diferencia en doce meses en un tema tan difícil de mover como la percepción de transparencia no es cosa menor. La corrupción es uno de los temas donde los ciudadanos mexicanos históricamente son más escépticos — y donde los gobiernos más trabajo tienen para construir credibilidad.
Que ese indicador esté en su punto más alto del año, al mismo tiempo que la aprobación general se mantiene arriba del 67%, dibuja un cuadro más robusto que el que muestran los titulares de encuesta habituales.
Lo que los rubros dicen: dónde está el respaldo
La encuesta desglosa la aprobación por temas — y ahí está la historia más matizada:
📊 Aprobación general: 67%
💼 Desarrollo económico y generación de empleos: 65.1%
🤝 Programas sociales: 66.1%
🔒 Seguridad: 51.5% (+0.3 puntos respecto al mes anterior)
⚖️ Transparencia y combate a la corrupción: 51.4% (máximo del año)
@armando_laneta 67% de aprobación por parte de los mexiquenses. ¿Cómo ha alcanzado este porcentaje #DelfinaGómez ♬ sonido original – Armando la Neta
Programas sociales: el motor del respaldo
Con 66.1% de valoración positiva, los programas sociales son uno de los rubros mejor calificados del gobierno estatal. Y hay un número que explica ese respaldo desde adentro: el 54.5% de los encuestados pertenece a familias beneficiarias de algún programa de la administración estatal.
El esquema más reconocido por la ciudadanía es «Mujeres con Bienestar» — el programa de transferencias directas que ha llegado a mujeres de distintos municipios de la entidad y que se convirtió en el sello más visible de la agenda social del gobierno de Delfina Gómez.
Cuando más de la mitad de las familias de un estado son beneficiarias de un programa gubernamental, hay una presencia institucional cotidiana que naturalmente se refleja en los índices de aprobación. Eso no invalida el respaldo — pero sí contextualiza su origen.
Seguridad: el reto que avanza lento pero avanza
El 51.5% en seguridad — tres décimas más que el mes anterior — es el rubro que más trabajo cuesta mover. Y no es solo en EdoMéx: en todo México, la percepción de seguridad es el indicador más difícil de mejorar en encuestas, porque los ciudadanos lo miden con su experiencia cotidiana más que con estadísticas.
Lo que acompaña ese número en la realidad operativa es relevante: homicidios dolosos cayendo 35.9%, delitos de alto impacto bajando 27% en los primeros ocho meses del año, y la ENSU mostrando mejora en los ocho municipios mexiquenses evaluados. Que la percepción ciudadana tarde más en reflejar esos datos que las estadísticas oficiales es normal — la desconfianza tarda en sanar.
El 55% que dice que van «por buen camino»
Casi el 55% de los encuestados indicó que la administración estatal transita «por buen camino». Ese indicador es distinto a la aprobación — no mide si les gusta el gobierno, sino si creen que va en la dirección correcta. Que más de la mitad lo diga después de tres años y con los retos que enfrenta la entidad más poblada del país habla de una percepción de continuidad y avance que no siempre se da en administraciones estatales mexicanas.
Metodología: lo que hay que saber para leer la encuesta bien
La medición fue levantada el 14 de septiembre con entrevistas telefónicas aleatorias a mil habitantes del Estado de México mayores de 18 años. Es una muestra razonable para una entidad de este tamaño, aunque las encuestas telefónicas tienen sus limitaciones conocidas — los segmentos de menor ingreso sin teléfono fijo o con acceso limitado a celular pueden estar subrepresentados.
Eso no invalida los resultados — pero sí invita a leerlos como una tendencia, no como una fotografía exacta de toda la población mexiquense.
La neta del análisis
Cinco meses arriba del 66%, un récord anual en percepción de transparencia y más de la mitad de la población diciendo que van por buen camino. Es el cuadro más sólido que ha mostrado la aprobación de Delfina Gómez desde que inició su gobierno.
Lo que Armando la Neta observa con particular interés es la evolución del dato de transparencia. Pasar del 48.4% al 51.4% en doce meses en ese rubro — el más escéptico de todos — sugiere que hay algo en la percepción ciudadana sobre el manejo institucional que está cambiando de manera gradual.
Los retos que quedan son claros: la seguridad sigue sin superar el umbral del 55%, lo que significa que casi la mitad de los ciudadanos todavía no ve suficiente resultado en ese frente. Y el dato de empleo en 65.1%, aunque positivo, en la entidad más industrializada del país siempre tiene margen para mejorar.
El sexenio llega a su ecuador con números que sostienen la apuesta. Lo que sigue es la segunda mitad — donde se define si la tendencia se mantiene o si los retos pendientes empiezan a pesar más que los avances.





