El legado en disputa: qué dejó Marx Arriaga en los libros de texto y por qué detonó una crisis

Lunes 2 de febrero de 2026 — La salida de Marx Arriaga Navarro de la Dirección General de Materiales Educativos de la SEP no fue un simple movimiento administrativo: fue la chispa de una pelea en el corazón del sistema educativo. Arriaga, figura que encabezó la producción de nuevos libros de texto gratuitos durante el gobierno pasado, se fue en medio de una disputa pública sobre errores, contenidos y el rumbo de la educación básica en México.

Lo que parecía un desacuerdo técnico terminó convirtiéndose en un conflicto político profundo con ecos en la memoria histórica, la identidad curricular y la narrativa oficial del país.


🔥 ¿Qué pasó con Marx Arriaga?

Arriaga fue designado por el gobierno anterior para coordinar una nueva generación de libros de texto gratuitos, pieza clave de la llamada Nueva Escuela Mexicana. Esa apuesta intentó desplazar enfoques tradicionales con una visión más crítica, histórica y socialmente explícita en los contenidos.

Su salida —formalizada en febrero de 2026— ocurrió en medio de un choque con la administración actual, encabezada por Claudia Sheinbaum y la propia SEP. El motivo oficial: diferencias sobre cómo actualizar los libros y qué contenidos debían permanecer, modificarse o eliminarse.

Arriaga defendió su postura con uñas y dientes, incluso permaneciendo varios días atrincherado en su oficina antes de finalmente abandonar el puesto.


🧩 Los errores y contenidos en disputa

Según versiones periodísticas y documentos filtrados, la disputa fue mucho más profunda que un simple “error tipográfico”. La SEP habría solicitado modificaciones sustantivas en los libros de texto que implicaban:

  • 📌 Eliminar temas históricos sensibles, como la matanza de Tlatelolco o la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
  • 📌 Ajustes, supuestamente por pertinencia o coherencia con el plan de estudios vigente en el ciclo 2026-2027.
  • 📌 Compactar o redesignar contenidos generales de historia y ciencias sociales.

Arriaga defendió que estos cambios atentaban contra la “memoria histórica” que él consideraba esencial para la formación crítica de los estudiantes, y que muchos de los contenidos ya estaban publicados y en uso en aulas.


🤔 ¿Realmente eran “errores”?

No todos coincidieron en cómo calificar los problemas detectados. En años recientes director de esos materiales reconoció que algunos errores o inconsistencias existentes eran “áreas de oportunidad”, pero no significaban fallas de fondo.

Oposición y críticos aprovecharon el momento para calificar lo que pasó como un “error garrafal” de diseño o señal de un sesgo ideológico en la selección de contenidos. §

El choque refleja que para algunos, el tema no eran simples faltas técnicas, sino una batalla por la narrativa histórica y social que contendrán los libros que millones de niños y jóvenes usan en las aulas públicas.


🎓 La polarización educativa y política

La disputa de Arriaga no se da en el vacío. Es parte de una tensión más amplia sobre cómo se escribe la historia en México, qué relatos se priorizan y cuáles se dejan al margen. Durante su gestión, enfrentó:

  • Objeciones de varios estados que ampararon la distribución por presuntos sesgos ideológicos o errores metodológicos.
  • Protestas de grupos que consideraban que ciertos contenidos no debían formar parte obligatoria del currículo.
  • Rechazos de Arriaga a hacer alguna modificación, incluso cuando la SEP pidió ajustes por vía interna.

Esa tensión entre visión educativa, política educativa y política general de gobierno es la razón por la que esta no es “otra renuncia más”. Es la expresión de una batalla por el relato educativo.


📉 Repercusiones inmediatas

La polémica no se queda en despido y protestas simbólicas:

✔️ El relevo en la SEP puso al frente a Nadia López García, pedagoga y activista por los derechos culturales, con un enfoque más plural e inclusivo en los materiales educativos.
✔️ Sectores de oposición han politizado el episodio, argumentando que los cambios apuntan a una corrección de rumbo necesaria tras un diseño cuestionado.
✔️ El conflicto dejó al descubierto fracturas internas dentro del propio movimiento que asumió el poder tras el obradorismo, y puso el foco en el manejo de narrativas históricas en la educación.


🧠 La Neta del conflicto

Marx Arriaga representa mucho más que una dirección general. Simboliza un modelo de educación que intentó combinar memoria histórica con valores sociales, un proyecto que fue rechazado o reconfigurado por quienes hoy controlan la SEP.

El choque no es sólo por “errores en los libros”: es por quién decide qué historias se cuentan en las aulas mexicanas. ¿Debe la educación ser crítica y provocadora, o centrarse en consensos más amplios? ¿Son los libros de texto terreno neutral o campo de batalla ideológico?

La salida de Arriaga deja una pregunta abierta:
¿Hacia dónde va la educación pública en México y quién escribe su historia?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

+ Recientes

Buscar