Lunes 2 de febrero de 2026 — Lo que comenzó como un libro terminó sacudiendo no solo la memoria política de un gobierno, sino la reputación de quien fue una pieza clave en la comunicación del proyecto de la Cuarta Transformación.
En Ni venganza ni perdón, la obra del exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra junto al periodista Jorge Fernández Menéndez, se lanza una acusación que ha encendido las alarmas en el círculo político más cercano: el exvocero presidencial y actual coordinador de asesores de Claudia Sheinbaum, Jesús Ramírez Cuevas, habría tenido reuniones con uno de los nombres más resonantes del huachicol fiscal en el norte del país, Sergio Carmona Angulo, el autodenominado “Rey del Huachicol”.
🚨 ¿Quién era el “Rey del Huachicol”?
Carmona no fue un operador menor. Empresario tamaulipeco con conexiones en redes de contrabando de combustible —práctica que se conoce en México como huachicol fiscal— ganó notoriedad por controlar parte de ese mercado ilegal en estados fronterizos. Según el libro, su red habría movilizado recursos no solo en hidrocarburos sino también —presuntamente— en financiamiento político.
El libro describe que fue a través de Ramírez Cuevas que Carmona logró acercarse a figuras clave de Morena y su estructura de campaña en el norte del país, incluyendo encuentros estratégicos con el entonces dirigente Mario Delgado y otros operadores políticos. Incluso se menciona que ese acercamiento pudo servir para facilitar apoyos económicos en campañas estatales sensibles.
Eso, naturalmente, no solo reverbera en términos periodísticos, sino que estremece a políticos, analistas y a la propia administración federal.
🪄 La gota que derramó el vaso
Hasta ahora, no existe ninguna acusación criminal ni evidencia judicial que pruebe estos vínculos. Lo que hay son señalamientos contenidos en un libro y relatados por un exintegrante del gobierno.
Pero en política, como se dice en la calle: “Donde hay humo… suele haber fogata.”
El libro no solo sugiere reuniones, sino que sugiere que Carmona —antes de ser asesinado en 2021 en San Pedro Garza García— fue parte de una red que financió campañas en estados como Tamaulipas, Sinaloa y Sonora.
📢 La respuesta de Jesús Ramírez
Ramírez Cuevas no se quedó callado. A través de comunicados y mensajes públicos ha rechazado categóricamente los señalamientos, calificándolos como infundados y parte de una operación de desinformación. Ha retado a presentar pruebas concretas ante tribunales y ha negado cualquier relación personal o política con delincuentes o financiamiento ilegal de campañas.
Ese rechazo incluye una postura firme de que nunca ha tenido nexos con actos ilícitos ni con figuras del crimen organizado, y que las acusaciones responden a motivaciones políticas o de revancha.
🏛️ La presidencia y el respaldo oficial
La presidenta Sheinbaum ha salido en defensa de su colaborador. En declaraciones recientes reafirmó su respaldo a Ramírez, negó que exista protección del gobierno al narcotráfico y reiteró que cualquier acusación infundada no cambiará la confianza depositada en él.
“Nosotros no protegemos a nadie ni establecemos ningún contubernio con el crimen organizado”, aseguró la mandataria en una conferencia pública, ahondando en que no hay evidencia que respalde los señalamientos más severos.

🔥 La nube política que se avecina
Más allá de lo legal, este episodio abrió varios frentes políticos:
- Oposición y senadores han exigido que Ramírez comparezca ante el Senado para aclarar las acusaciones, especialmente las relativas al llamado huachicol fiscal y el presunto financiamiento ilegal.
- Sectores críticos de la administración ven en el libro no solo un albazo periodístico, sino una oportunidad para reabrir debates sobre transparencia, dinero en campañas y la relación entre política y recursos opacos.
🧠 La Neta
Acusar a alguien de haber facilitado vínculos entre políticos y presuntos operadores del huachicol no es cualquier cosa; es poner sobre la mesa una sospecha de entramados donde poder, dinero y criminalidad se mezclan.
Pero aquí está lo complejo:
📌 No hay acusación formal.
📌 No hay proceso penal en marcha.
📌 Lo que existe es un libro con afirmaciones fuertes que han sido negadas públicamente por el aludido y respaldadas por el gobierno.
La política mexicana se ha convertido en un terreno donde las narrativas compiten por legitimidad. Y en esta disputa, los señalamientos no solo afectan reputaciones: sacuden alianzas, reconfiguran percepciones ciudadanas y polarizan más el terreno público.
Este episodio —más que una historia de huachicol o financiación— es una prueba de que en México, el poder no solo se disputa en elecciones e instituciones… también se disputa en historias, relatos y versiones que llegan al gran público.





