Contrato cancelado, auditoría tecnológica independiente, revisión interna de la Contraloría, revisión externa de la ASF y examen presencial de control para los aspirantes sospechosos. La UNAM no está minimizando lo que pasó — está respondiendo con todo lo que tiene.
Lo que desencadenó la crisis
El examen de admisión a licenciatura de la UNAM 2026 se aplicó en línea por primera vez a través de la plataforma de Territorium Life. Lo que debía ser un proceso moderno y eficiente derivó en uno de los escándalos más graves que ha enfrentado la universidad en su historia reciente: puntajes atípicos, aparentes irregularidades masivas y la suspensión de inscripciones de nuevo ingreso mientras la institución trataba de entender qué había pasado.
Esta semana, la UNAM respondió con acciones concretas y sin ambigüedades.
Las cuatro acciones que la UNAM activó
1. Terminación anticipada del contrato con Territorium Life
La UNAM ya inició el procedimiento para dar por terminado de manera anticipada el contrato con Territorium Life, empresa responsable de la plataforma utilizada para la aplicación del examen de ingreso.
La decisión se tomó por los puntajes atípicos y las aparentes irregularidades detectadas. Pero hay un detalle que no puede pasarse por alto: la terminación del contrato también implica que la empresa entregue todas las bases de datos relacionadas con los exámenes de admisión. Eso es crucial — sin esos datos, la UNAM no puede hacer una investigación completa de lo que ocurrió.
2. Auditoría tecnológica independiente
La UNAM y Territorium Life acordaron designar, de común acuerdo, a una empresa especializada que realizará una auditoría tecnológica independiente que abarcará de manera detallada la plataforma y todo el sistema utilizado para la aplicación del examen.
Que ambas partes hayan acordado esta auditoría dice algo: ninguna de las dos quiere cargar sola con la responsabilidad de lo que pasó. La empresa ya había negado fallas en su plataforma — la auditoría independiente será el árbitro técnico de ese debate.
3. Auditoría interna de la Contraloría de la UNAM
La Contraloría de la UNAM realizará una auditoría interna prevista por la normatividad universitaria cuando existen irregularidades o cuestionamientos sobre algún procedimiento administrativo.
Esta revisión se enfoca en el proceso de contratación — es decir, cómo se eligió a Territorium Life para este proceso. ¿Hubo licitación? ¿Se cumplieron los procedimientos? ¿Quién tomó la decisión y con qué fundamento? Esas son las preguntas que la Contraloría buscará responder.
4. Auditoría externa de la ASF
Este es el movimiento más contundente. El rector Leonardo Lomelí Vanegas solicitó desde el martes a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) llevar a cabo una revisión al procedimiento de contratación, con el fin de deslindar cualquier responsabilidad en la que se hubiera podido incurrir.
La ASF es el órgano fiscalizador más poderoso del Estado mexicano — el que revisa el uso de recursos federales. Que el rector la invite a auditar a la propia universidad es una señal de que la institución está apostando por la transparencia total, incluso a costa de exponerse a hallazgos incómodos sobre sus propios procesos internos.
El examen presencial de control: la respuesta directa a los aspirantes
La UNAM aplicará un examen presencial de control para los aspirantes que presentaron la evaluación en línea y obtuvieron un puntaje igual o superior al menor número de aciertos requerido entre 2021 y 2026.
Las fechas y sedes ya están definidas:
📍 León, Guanajuato: 12 y 13 de agosto
📍 Oaxaca: 13 de agosto
📍 Tijuana: 15 y 16 de agosto
📍 Ciudad de México: del 17 al 19 de agosto
Este examen es la manera en que la UNAM va a separar a quienes realmente merecen su lugar de quienes potencialmente lo obtuvieron de manera irregular. Es una medida que protege a los aspirantes honestos — que son la enorme mayoría — y que le da a la universidad una segunda capa de verificación.
¿Qué pasó con la Secretaria General?
El escándalo ya cobró su primera víctima institucional: Patricia Dávila Aranda renunció a la Secretaría General de la UNAM tras las irregularidades en el examen. Su salida habla de la gravedad con que la institución está tomando el asunto internamente.
La neta del análisis
Lo que la UNAM está haciendo esta semana es exactamente lo que una institución pública debe hacer cuando algo sale mal: actuar, investigar, ser transparente y proteger a quienes fueron afectados.
Cancelar el contrato con Territorium Life, pedir auditorías internas y externas simultáneas, invitar a la ASF a revisar el proceso de contratación y aplicar un examen presencial de verificación son cuatro acciones que van en la dirección correcta. No minimizan el problema — lo enfrentan.
Lo que todavía queda por resolver es más profundo: ¿fue un hackeo externo, una falla técnica de la plataforma o una red de fraude organizado que ya operaba antes del examen? Las auditorías que se activaron esta semana deberán responder esas preguntas — y Armando la Neta las seguirá de cerca.
Mientras tanto, miles de jóvenes que sí estudiaron, sí se prepararon y sí merecen su lugar en la UNAM tienen que esperar unas semanas más para que el proceso se limpie. Ese es el costo real del escándalo — no para la institución, sino para ellos.





