Un espectáculo de luz y sonido que la pandemia apagó en 2020 podría volver a iluminar las pirámides más famosas de México. Una diputada mexiquense ya movió las piezas en el Congreso. Los números que están en juego son difíciles de ignorar.
El contexto: cuando la pandemia apagó las luces
Antes del COVID-19, la zona arqueológica de Teotihuacán tenía algo que pocos sitios en el mundo pueden presumir: un espectáculo inmersivo nocturno de luz, sonido y mapping que proyectaba sobre las pirámides del Sol y la Luna la historia milenaria de una de las ciudades más importantes de la antigüedad.
Miles de turistas nacionales e internacionales llegaban específicamente a verlo. Hoteles llenos, restaurantes con reservaciones, artesanos vendiendo, guías trabajando. Una cadena económica completa que dependía de esas noches iluminadas.
Luego llegó 2020, la pandemia, y el espectáculo se detuvo. Cinco años después, todavía no ha regresado.
El exhorto que busca cambiar eso
La diputada local Zaira Cedillo Silva, en nombre del Grupo Parlamentario de Morena, presentó ante el Pleno del Congreso del Estado de México un exhorto formal dirigido al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y a la Secretaría de Cultura y Turismo del EdoMéx para que el espectáculo sea reactivado.
Un exhorto es, en términos legislativos, una solicitud formal del Congreso a una autoridad para que actúe en determinado sentido. No obliga legalmente, pero tiene peso político y genera presión institucional para que el tema avance.
El argumento central de Cedillo Silva es contundente: miles de familias, empresas hoteleras, restaurantes, artesanos y prestadores de servicios turísticos de la región vieron dañada su economía con la cancelación del evento en 2020 — y cinco años después, esa herida económica todavía no ha sanado del todo.
Los números que hacen voltear
Aquí está lo que más llama la atención del exhorto: la diputada presentó estimaciones económicas concretas sobre el impacto que tendría la reactivación del espectáculo solo para el Estado de México:
💰 460 millones de dólares de derrama económica estimada 💼 Más de 380 empleos directos generados 👥 Más de 2,000 empleos indirectos
Son cifras que hablan por sí solas. Una sola decisión — reactivar un espectáculo que ya existía y que ya estaba funcionando — podría traducirse en casi medio billón de dólares para la economía regional.
El Mundial 2026 como catalizador
El momento no es casual. La Copa Mundial de la FIFA 2026 se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, y se espera que millones de turistas internacionales visiten el país durante los meses del torneo.
Teotihuacán es uno de los destinos arqueológicos más visitados de México y uno de los que más aparece en los itinerarios de turistas extranjeros. Tener el espectáculo nocturno funcionando durante el Mundial sería una oportunidad única para mostrarle al mundo uno de los tesoros culturales más impresionantes del continente — y detonar una derrama económica que beneficiaría directamente a las comunidades locales.
La diputada Cedillo Silva también señaló que la reactivación fortalecería la oferta turística de los Pueblos Mágicos de la entidad y posicionaría al Estado de México como referente nacional e internacional del turismo en zonas arqueológicas.
Las pirámides de Teotihuacán podrían brillar de noche otra vez.
— Armando la Neta (@armando_laneta) April 16, 2026
Un exhorto en el Congreso de EdoMéx busca reactivar el espectáculo de luz y sonido pausado desde 2020.
💰 460 MDD de derrama estimada 💼 +380 empleos directos 👥 +2,000 indirectos
Con el Mundial 2026 encima… ¿a qué… pic.twitter.com/P0anYzhpFs
La neta del análisis
Lo que se pide en este exhorto no es construir algo nuevo ni inventar algo que nunca existió. Es recuperar algo que ya funcionaba, que ya tenía público, que ya generaba empleos y que la pandemia detuvo por razones de fuerza mayor.
Eso hace que el argumento sea especialmente sólido: el riesgo es mínimo porque ya hay experiencia previa, ya hay infraestructura y ya hay demanda comprobada. Lo que falta es que el INAH y la Secretaría de Cultura y Turismo del EdoMéx se pongan de acuerdo y den el banderazo.
Con el Mundial 2026 en el horizonte y millones de turistas internacionales a punto de llegar a México, el tiempo para actuar no es después. Es ahora.
Teotihuacán lleva siglos esperando que la gente voltee a verla. Esta vez, la oportunidad de brillar — literalmente — está servida.





