El Mexibús que baja el pasaje en Neza: Esta ampliación puede cambiar el bolsillo y el día de miles de personas
La ampliación de la Línea 3 del Mexibús en Nezahualcóyotl no es solo una obra de infraestructura — es un ahorro concreto en el bolsillo de quienes hoy gastan el doble para llegar al mismo destino. Los usuarios ya lo saben. El gobierno ya lo aprobó. Arranca en septiembre.
El problema que la ampliación viene a resolver
Para entender por qué esta noticia importa hay que entender primero lo que pasa hoy en la estación Vicente Villada de la Línea 3 del Mexibús, en Nezahualcóyotl.
Ahí, en ese punto, el Mexibús da vuelta y regresa hacia el Bordo de Xochiaca. No continúa hacia la avenida Chimalhuacán. Y eso significa que quien necesita llegar a esa zona tiene que bajarse del Mexibús — que ya pagó — y subirse a una combi o a un taxi para completar su recorrido. Son 14 pesos más de combi, o bastante más si el taxi.
Para alguien que hace ese recorrido cinco días a la semana, ese gasto extra se convierte en semanas en una cantidad considerable que sale de un presupuesto que ya está ajustado. En Neza, donde miles de familias trabajan con economías apretadas, ese dinero importa.
Lo que viene: 3.5 kilómetros que lo cambian todo
La Línea 3 del Mexibús se extenderá 3.5 kilómetros sobre la avenida Chimalhuacán, conectando la estación Vicente Villada con el Panteón Los Rosales. El proyecto contempla entre seis y siete nuevas estaciones, la incorporación de 31 autobuses articulados y una demanda estimada de entre 48 mil y 52 mil usuarios diarios.
La inversión es de 600 millones de pesos. Los trabajos arrancan en septiembre — la obra ya está en proceso de licitación. Y el beneficio más inmediato y tangible para la gente que ya usa la ruta es directo: al llegar el Mexibús hasta Chimalhuacán, los usuarios dejarán de pagar el transporte adicional. Solo pagarán el boleto del Mexibús: 10 pesos. Nada más.
Eso es lo que la gente que usa la ruta le explicó a los reporteros de Heraldo Media Group cuando los entrevistaron en la zona: que el ahorro será real, cotidiano y bienvenido.
El impacto económico que no siempre se calcula
10 pesos de pasaje en lugar de 24 pesos entre el Mexibús y la combi. Parece poco. Multiplicado por dos viajes diarios, cinco días a la semana, cuatro semanas al mes — estamos hablando de un ahorro de alrededor de 560 pesos mensuales para quien hace ese recorrido completo todos los días.
Para muchas familias de la zona oriente del Estado de México, ese es el costo de más de una despensa semanal. No es poca cosa.
Y más allá del dinero está el tiempo. Sin transbordo, el recorrido se vuelve más rápido, más predecible y más cómodo. Las personas que van al trabajo llegan menos agotadas. Los estudiantes llegan con más margen. Las familias recuperan minutos que hoy se pierden esperando combis que no tienen horario fijo.
La pieza del Plan Oriente que conecta todo
Esta ampliación no llega sola. Forma parte del Plan Integral para el Oriente del Estado de México — la estrategia coordinada entre el gobierno estatal y federal para transformar la movilidad, infraestructura y servicios de una región donde viven diez millones de personas.
En ese contexto, cada kilómetro de Mexibús que se extiende sobre la avenida Chimalhuacán es una pieza de un tablero más grande: el trolebús Ixtapaluca-Valle de Chalco que se anunció, los trenes de pavimentación trabajando en diez municipios, el paso vehicular Peñón Texcoco en construcción. La Zona Oriente está recibiendo al mismo tiempo más inversión en movilidad de la que ha visto en décadas.
El Mexibús de Neza se amplía.
— Armando la Neta (@armando_laneta) September 1, 2026
Y baja el pasaje de 24 a 10 pesos para miles de usuarios.
📍 3.5 km nuevos sobre av. Chimalhuacán
🛑 6-7 nuevas estaciones
🚌 31 autobuses articulados
👥 Hasta 52,000 usuarios diarios
💰 Inversión: 600 MDP
🗓️ Arranca: septiembre 2026
Sin… pic.twitter.com/GYbdMLRj37
Lo que dicen quienes ya usan la ruta
No hacen falta encuestas para entender el impacto. Los usuarios entrevistados en Vicente Villada fueron claros: la ampliación es bienvenida, el ahorro es necesario y la conexión directa a la avenida Chimalhuacán es algo que llevan tiempo esperando.
Esa voz ciudadana — la de quien usa el transporte todos los días y sabe exactamente qué falla y qué mejoraría — es el mejor termómetro para evaluar si una obra de infraestructura tiene sentido o no. En este caso, el veredicto es positivo antes de que siquiera empiece la construcción.
La neta del análisis
Una ampliación de 3.5 kilómetros puede sonar pequeña en el mapa. Pero cuando esos kilómetros son la diferencia entre pagar 10 pesos o pagar 24, entre llegar directo o hacer transbordo, entre recuperar tiempo o perderlo — dejan de ser pequeños muy rápido.
Lo que esta obra ilustra es algo que vale la pena repetir: la infraestructura de transporte no es solo concreto y asfalto. Es tiempo devuelto, dinero ahorrado y calidad de vida mejorada para las personas que no tienen otra opción más que el transporte público para moverse.
El reto que queda es el cumplimiento de los plazos. El arranque de obra está previsto para septiembre — y en infraestructura, entre el inicio planeado y el inicio real siempre puede haber distancia. Armando la Neta le dará seguimiento para ver si las 52 mil personas que se espera beneficiar diariamente ven la obra terminada en tiempo.





